Mi Indulto

Con cada persona que me topo, comienzo a charlar acerca de la sociedad, la gente, los valores, busco entender lo que piensan mis conciudadanos,  para poder captar el estado, la congestión social. Muchas veces logro empatizar, y con ciertas personas logro conectar, y la concordancia se da en un punto en general y puntual: el lenguaje y la comunicación.

Ciertamente malinterpretar un mensaje es de lo más natural, y por eso siento vital un esfuerzo personal por tratar de comprender realmente la intencionalidad del mensaje, lo que el mundo nos está queriendo comunicar y lo que él quiere que sepamos.

Voy con esto, a la indulgencia como cualidad personal: no habría delitos ni acciones desfavorables si los mensajes se comprendieran en esencia, si se expresan en su mejor versión, y se trasladaran sin degradarse, tal como se pensó originalmente.

Pero la naturaleza humana es todo lo que es, y lo que no es también. somos lo que somos y no podemos dejar de serlo. Tenemos la virtud de deformar y reinventar absolutamente todo, la capacidad de hacer, rehacer, deshacer, mezclar, distorsionar, y experimentar cualquier cosa.

Esto nos vuelve una perfecta imperfección, y si somos capaces de razonar y manejar nuestros impulsos, debemos tomar consciencia y concedernos de antemano un principio de indulgencia para con la sociedad, hacia nuestros pares.

El mismo ser humano se ha perseguido y castigado incesantemente, y es momento, en esta nueva era, que opte por su benevolencia. Cada uno de nosotros, nos debemos a nosotros el indulto, para seguir creciendo, sin muletas, infinitamente.

Estado urgente

Contemplativo, ánimo de ensueño,
Como cada otoño-invierno..

Feeling

Como me siento con algunas personas.

Hay personas con las que me siento un engranaje oxidado,
Hay personas con las que me siento un arroyo caudaloso;
Hay con quienes me siento estar ante un gran témpano de hielo seco, que me quema a la distancia;
Hay con quienes me siento estar frente a una gran fogata en el bosque, en una noche de otoño..

COMPERSIÓN

Leí por ahí en las redes sociales:

 “SI ALGUIEN MÁS PUEDE TENERTE, ENTONCES YA NO TE QUIERO”.

Tal vez haya malinterpretado el mensaje, aunque no deja de hacerme ruido. ¿Por qué tanta inclemencia? ¿Qué clase de cariño es ese?

Creo que ese pensamiento denota: antipatía, egoísmo, exclusividad, dominación, posesión, extorsión, (¿envidia?), disuasión, tabú, mucha inteligencia emocional a desarrollar, y un concepto alejado del amor.

Este año descubrí un concepto que define lo hace años atrás vengo sintiendo:

COMPERSIÓN: Es un estado empatico de felicidad y deleite experimentado cuando otro individuo experimenta felicidad y deleite.

Ahora vamos a trabajar y cuestionar algunas definiciones:

ANTIPATÍA: “Sentimiento de rechazo o repulsa hacia una persona o cosa”.

Si es que amamos, ¿Por qué rechazar la naturaleza de nuestr@ amad@? Si a nuestr@ amad@ expresa un deseo, y nos lo comunica, ¿Por qué enojarnos, tomarlo mal, o censurarlo? ¿Amamos a esa persona, o amamos a la idea que nosotros tenemos de esa persona (idealización)?

EGOÍSMO: “Cuando una persona subordina el interés ajeno al suyo propio y juzga todas las cosas desde este punto de vista.”

Los vínculos amorosos puedo verlos como una suerte de sistema heterogéneo, donde cada elemento es un entero dentro de un entorno compartido, donde no conviven diluyendo​ su esencia en el otro, no dejan de ser individuos.
¿Por qué tanto egoísmo? Es decir, vamos a exagerar los términos.. Supongamos que se trata de un vaso de agua, ¿por qué negarle a la otra persona, cuando tiene la posibilidad y la voluntad de hacerle un bien a otra persona que en verdad lo necesita? Recibimos lo que damos.

EXCLUSIVIDAD: “Cualidad de lo que excluye o tiende a excluir.”

Si cada uno es único, especial y particular, ¿Por qué enojarme si mi pareja elige a otra persona? ¿Por qué esa idea de ser propietari@ de otro ser? Soy consciente de que soy una persona concreta, y doy lo que soy, no puedo dar otra cosa: nos diferencian las personalidades, y el gusto está en la variedad, no debería enojarme o reprochar los gustos de los demás. Y suelo detenerme a pensar: entre el egoísmo y el altruismo, ¿dónde radica el límite?¿Qué tan cerca estoy de uno o del otro?
¿Por qué tanto fanatismo? El sentimiento de posesión de algo virgen, puro, sublime, ¿es una idea platónica? ¿Hasta cuando así?

DOMINACIÓN: “Señorío o poder que tiene sobre un territorio el que ejerce la autoridad soberana.”

Cada uno es soberano de su propia persona, no se tiene poder sobre otra persona amada, no se deberían prohibir o reprimir deseos de otras personas. Si amamos, lo hacemos incondicionalmente, no controlamos ni sometemos al otro, lo dejamos ser; si estamos con alguien que sabemos que, en caso de que nos sucedan cosas no podemos comunicárselas por miedo a sus reacciones o su poca comprensión, deberíamos preguntarnos ¿qué hago con una persona así, una persona que no me entiende o no me deja ser y expresarme abierta y sinceramente?

POSESIÓN: “Circunstancia de tener una persona poder sobre cierta cosa para usarla y disponer de ella.”

De lo único que disponemos es de nuestro cuerpo y mente. Las personas no somos cosas, sino procesos. No disponemos de otras personas, co-interactuamos con ellas. Si de amor se trata, no usamos a las personas, no son un medio, sino un fín en sí mismo.

DISUASIÓN: “Incitación a una persona para que abandone una idea o propósito”.

Lo contrario a la persuasión. Los amantes no se reducen ni se anulan entre sí, por el contrario, se apoyan e incentivan a crecer. Ante una motivación tal, no debiera de limitarse, pues se está haciendo presente un deseo, y debe ser saciado, atendido: nuestra pareja necesita nuestro apoyo y consentimiento. Las parejas están para acompañarse en sus crecimientos individuales mutuamente, generando un crecimiento dual a la vez.

EXTORSIÓN: “Obtener una cosa de una persona mediante el uso de la violencia, las amenazas o la intimidación.”

Definitivamente, en el amor no cabe la extorsión, las personas no son un medio, no hay necesidad del uso de la violencia para nada.

TABÚ: “Cosa que no se puede tocar o decir.”

¿Por qué abstenernos de expresar verbalmente nuestras emociones y sentimientos más sinceros? Creo que la base de toda relación es la comunicación, en donde se le da conocer a la otra persona nuestros más íntimos deseos, con quien podemos darnos por completo, sin miedos, porque nos ama (o se supone eso). 

(IDEA EQUIVOCADA DE) AMOR: “Sentimiento positivo de gran afecto entre personas”. (En una oportunidad, el Indio Solari lo expresó como “el deseo de bienestar de los seres queridos”).

El amor no exige, no reprime, no es egoísta, no ata, no obliga, no se enoja, no niega, no es violento, no extorsiona, no es fanático. El amor es contemplativo, comprende, observa y no juzga, apoya, estimula, potencia y enriquece, es compasivo, da y no espera recibir, porque el amor está por encima de cada uno de nosotros. EL AMOR SANO ES COMPERSIVO, y no necesita porque es y se re-conoce.
INTELIGENCIA EMOCIONAL (A DESARROLLAR): existe una incapacidad de comprensión, empatía, compasión, abnegación, y filantropía.

¿Dónde quedó nuestra filantropía? Errar es humano, y si no somos capaces de comprender y acompañar a nuestros pares, no estaríamos siendo capaces de comprendernos y amarnos a nosotros mismos.

SER Y DEJAR SER.

Le digo al del espejo, ese que habita el mismo ecosistema. Acciono hacia el mundo, y éste reacciona hacia mí: soy parte de él.

Estrella Fugaz

El incendio de una central eléctrica deja a la ciudad en sombra, y se abre paso una noche de cielo estrellado majestuoso, con la luna en cuarto menguante como única fuente de luz sobre la urbe. Y mi hermano a unos pasos, tocando en cuerdas un blues.

Me encuentro en el balcón de una planta alta, y viendo distraído al cielo, una estrella fugaz te trae fuerte a mi: te pensé cerca. Dichoso, contemplo mi entorno y suelto unas lágrimas.

Sin celular, sin luz, y con el corazón en abstinencia.

Fuera de la tecnología, la única mensajería instantánea que nos queda son las miradas, los roces, las palabras.

Mi consciencia está con vos.

Siempre.

Despavilado

En el sillón,

moscas en el ambiente.

Y se fue el sueño.

Un sinsentido en esta madrugada diurna de otoño (22/03/16)

Locura inerte e inmaterial que dinamiza mis pensamientos. Ya me olvide. Lo que tenía en mente antes de la nada y esta lapicera, se fue.

El estallido de un monstruo puede ser adivinado por medio de un mate. Porque cuando dos cabras son tres patos, hay sin ton ni son, y como éste es asimétrico, ¡la gallina cruza la calle! Si no se pusiera a charlar, florecería en Rusia una foto no muy helada, tal vez crepitante, pero jamás incinerada.

Al cabo de dos latidos, la palmera no, aunque la mecha dijo: “¡Pinches tomates! Muéranse o arreglen éste jardín antes de la navidad, y mucho antes de que los pájaros evolucionen y lleguen a Saturno”. Eso dijo. Si. Y como a mí me encanta el helado de maravillas, fue que hechizó el mago las gargantas de los mortales: se abrió el portal y todos gritaban. Afuera y adentro estaba todo tan intranquilamente armonioso, sutil y atroz. Arroz y chocolate para todos los invitados.

¿Qué si dos y dos son sillón? O mesa. ¿Por qué no? ¿ O por qué si? ¿Acaso el gato no siente? ¿Acaso las cortinas no mienten? ¿Acaso se gana un caso haciendo caso a las cosas de las casas? ¿Los tucanes comen maní? Al diablo. No me creas nada de lo que te digo. Y de lo que no te digo, la mitad.

Lo inasible es posible en un mundo paralelo, cuando un triángulo es redondo y en una esquina se para un canillita para darle tributo al sol: mientras Odín se rasca, una flor se derrite y los saberes se deshidratan.

Ya no recuerdo el porqué de este templo. ¿Nada tiene sentido? O si. ¿Por qué? Entonces, ¿Es así? ¿Ah, si? ¿Cómo es que es y qué es por qué? Creo que me equivoque.

Maldita madrugada, que poca amistad la luna y júpiter que cuando se juntan todos ritualizan. Yo nunca vi nada, guardaba todo siempre. Dos manos. ¿Para tantas cosas? ¡No lo creo! Suelta suelta la soga que la marea sube, el cangrejo hace bingo, el lobo parafrasea y el crepúsculo mancha de vida a las piedras. Inconcebible mirada kaleidoscópicamente psicodehologramática. ¡Y gracias a la chancha por las cuarenta baladas para el alma! Con unas estrellas cosidas con mucho sexo en el anti-matérico espacio. Conejos dormidos, cascos lechuzados y unas hojas de apio para el camino.

Que pum, que pim, que pam, ¡órale, pendejo! En reserva viene la reversa de la calabaza tatuada, sin sabor para la piel, ni perfume para los oídos. No vaya a caer la pelusa al pozo, o que cruja la madera del vaso de la sabiduría vital. ¡Que risa!

Una bomba a regañadientes y los pibes contentos en su contexto, insanos y caprichosos los muy angelados. Si ese río hubiese confesado a tiempo, las llaves nunca hubiesen sido fundidas; pero el chimango ladró, el agua revivió, la fiesta se acabó, cuando la abeja se suicidó y en ningún libro encontré mi musa.

¡Como te dije! Dos cabras son tres patos, aunque también un sillón, pero jamás un terraplén, de esos jubilosos y antiguos, donde vibran los relámpagos.

Repito hasta el silencio: no me creas nada de lo que no digo. Y a lo que digo ponele sal, una pizca de duda para los rotundos y dos monedas para la eternidad.