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¡Feliz año nuevo!

Que los éxitos sean tu moneda corriente,
que sean a tu estilo mejor, grandilocuente,
y la felicidad sea lluvia de todos los días;
vamos por un año de abundantes osadías,
que la aventura sea perfume de todos tus días.
Feliz 2017!
✌🏽 (Manu) 😁

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Blog en contrucción

Un espacio para volcar enteramente lo que soy,

y dejar de ser fracción en la gente,

llegar uno a uno más claro, iridiscente,

que quien me lea y sienta, sepa que estoy.

Viva la diferencia.

Estrella Fugaz

El incendio de una central eléctrica deja a la ciudad en sombra, y se abre paso una noche de cielo estrellado majestuoso, con la luna en cuarto menguante como única fuente de luz sobre la urbe. Y mi hermano a unos pasos, tocando en cuerdas un blues.

Me encuentro en el balcón de una planta alta, y viendo distraído al cielo, una estrella fugaz te trae fuerte a mi: te pensé cerca. Dichoso, contemplo mi entorno y suelto unas lágrimas.

Sin celular, sin luz, y con el corazón en abstinencia.

Fuera de la tecnología, la única mensajería instantánea que nos queda son las miradas, los roces, las palabras.

Mi consciencia está con vos.

Siempre.

Despavilado

En el sillón,

moscas en el ambiente.

Y se fue el sueño.

Un sinsentido en esta madrugada diurna de otoño (22/03/16)

Locura inerte e inmaterial que dinamiza mis pensamientos. Ya me olvide. Lo que tenía en mente antes de la nada y esta lapicera, se fue.

El estallido de un monstruo puede ser adivinado por medio de un mate. Porque cuando dos cabras son tres patos, hay sin ton ni son, y como éste es asimétrico, ¡la gallina cruza la calle! Si no se pusiera a charlar, florecería en Rusia una foto no muy helada, tal vez crepitante, pero jamás incinerada.

Al cabo de dos latidos, la palmera no, aunque la mecha dijo: “¡Pinches tomates! Muéranse o arreglen éste jardín antes de la navidad, y mucho antes de que los pájaros evolucionen y lleguen a Saturno”. Eso dijo. Si. Y como a mí me encanta el helado de maravillas, fue que hechizó el mago las gargantas de los mortales: se abrió el portal y todos gritaban. Afuera y adentro estaba todo tan intranquilamente armonioso, sutil y atroz. Arroz y chocolate para todos los invitados.

¿Qué si dos y dos son sillón? O mesa. ¿Por qué no? ¿ O por qué si? ¿Acaso el gato no siente? ¿Acaso las cortinas no mienten? ¿Acaso se gana un caso haciendo caso a las cosas de las casas? ¿Los tucanes comen maní? Al diablo. No me creas nada de lo que te digo. Y de lo que no te digo, la mitad.

Lo inasible es posible en un mundo paralelo, cuando un triángulo es redondo y en una esquina se para un canillita para darle tributo al sol: mientras Odín se rasca, una flor se derrite y los saberes se deshidratan.

Ya no recuerdo el porqué de este templo. ¿Nada tiene sentido? O si. ¿Por qué? Entonces, ¿Es así? ¿Ah, si? ¿Cómo es que es y qué es por qué? Creo que me equivoque.

Maldita madrugada, que poca amistad la luna y júpiter que cuando se juntan todos ritualizan. Yo nunca vi nada, guardaba todo siempre. Dos manos. ¿Para tantas cosas? ¡No lo creo! Suelta suelta la soga que la marea sube, el cangrejo hace bingo, el lobo parafrasea y el crepúsculo mancha de vida a las piedras. Inconcebible mirada kaleidoscópicamente psicodehologramática. ¡Y gracias a la chancha por las cuarenta baladas para el alma! Con unas estrellas cosidas con mucho sexo en el anti-matérico espacio. Conejos dormidos, cascos lechuzados y unas hojas de apio para el camino.

Que pum, que pim, que pam, ¡órale, pendejo! En reserva viene la reversa de la calabaza tatuada, sin sabor para la piel, ni perfume para los oídos. No vaya a caer la pelusa al pozo, o que cruja la madera del vaso de la sabiduría vital. ¡Que risa!

Una bomba a regañadientes y los pibes contentos en su contexto, insanos y caprichosos los muy angelados. Si ese río hubiese confesado a tiempo, las llaves nunca hubiesen sido fundidas; pero el chimango ladró, el agua revivió, la fiesta se acabó, cuando la abeja se suicidó y en ningún libro encontré mi musa.

¡Como te dije! Dos cabras son tres patos, aunque también un sillón, pero jamás un terraplén, de esos jubilosos y antiguos, donde vibran los relámpagos.

Repito hasta el silencio: no me creas nada de lo que no digo. Y a lo que digo ponele sal, una pizca de duda para los rotundos y dos monedas para la eternidad.

Mente

Caudal de ideas:

recogerlas en letras,

¡o morir de ser!

Como te quiero

Te quiero empírica, ¡Exponencial!
Te quiero creativa, ¡Mushin!
Te quiero intrínseca, ¡Intensa!
Te quiero viva, ¡Pregnante!

Te quiero libre, ¡Amor!

Alma Mater (por Manu Jara)

Un fuego resplandeciente,

esa avidez por seguir;

un crepitante vivir,

pasión aguda, ferviente.

 

Palpitación incesante,

inmarcesible encuentro,

no decolorará lo nuestro

ni la vejez o la muerte.

 

Y si llegara un día

aquella irreverente,

seré lucha inminente

vestido de gallardía.

 

Alma Mater, inefable,

el motor infinito que

siempre en mi, sinécdoque,

siento con cariño temple.